lunes, 8 de febrero de 2021

En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, BUAP reconoce el rol fundamental de las mujeres

 Diversas actividades tendrán lugar del 10 al 12 de febrero, no sólo para reconocer su trabajo; también para fortalecer su inclusión

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, este 11 de febrero, la BUAP ha programado una serie de actividades con las cuales reconoce el papel fundamental de las mujeres en la ciencia y la tecnología, además de fortalecer su participación en estas comunidades, en las cuales aún son minoría. El programa reúne a científicas de México y Estados Unidos, del 10 al 12 de este mes, cuyas exposiciones serán transmitidas en vivo, a través de la página de Facebook de Radio BUAP (https://www.facebook.com/search/top?q=radio%20buap).

Si bien las conferencias inician el miércoles 10, será al día siguiente cuando se lleve a cabo la inauguración formal de estas actividades, en las cuales participa la destacada científica Carole Heilman, ex directora de la División de Microbiología y Enfermedades Infecciosas (DMID), en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), cuya especialidad es el desarrollo de vacunas, quien desempeñó un papel fundamental en la dirección de los esfuerzos del NIAID en áreas de investigación como influenza, malaria, tuberculosis, biodefensa y enfermedades infecciosas emergentes, incluida el Ébola.

Así también Gail H. Cassell, doctora Honoris Causa por la BUAP, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, una distinguida científica en enfermedades infecciosas en Eli Lilly and Company. Su investigación se centra en las especies de Mycoplasma y en el tratamiento de la tuberculosis multirresistente. Es integrante de la Academia Nacional de Ciencias y Medicina y de comités de varias agencias, incluidos los institutos Nacionales de Salud (NIH), los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.

En el primer día de actividades participan la doctora María del Jesús Rosales Hoz, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional (IPN); la secretaria de Salud del estado de Veracruz, Aurora Parissi Crivelli, quien impartirá la conferencia “Perseverancia, inteligencia y entereza de las investigadoras”, y Silvia Giono Cerezo, prestigiada académica del Instituto Politécnico Nacional, formadora de varias generaciones de microbiólogos mexicanos.

Al día siguiente, además de la inauguración formal, la directora del Centro de Detección Biomolecular de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, impartirá la ponencia “¿Por qué la ciencia es algo metiche?”; posteriormente la doctora Carole Heilman compartirá “Todo lo que una mujer puede aportar a la investigación”, y para continuar las doctoras Gail H. Y Cynthia Cassell.

Además, un conversatorio que reúne a las doctoras Gloria Tirado Villegas y Lilia Meza Montes, de la BUAP, y Belinka González Fernández, de la Ibero Puebla, con unas participantes especiales.

El viernes 12, último día de actividades, la doctora Guadalupe Soto, de la Facultad de Medicina de la BUAP, disertará sobre la terapia génica en la enfermedad de Parkinson, para dar paso a la doctora Elizabeth Herrera Saldívar con la conferencia “Entre la medicina y la investigación”.

Entre otras destacadas participantes se encuentran las doctoras Karla Margarita Gámez Pérez, egresada del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT; Yanin Chávarri Guerra, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médica y Nutrición Salvador Zubirán; Tania Castillo Marenco del Instituto de Biotecnología de la UNAM; María Soledad Beatriz Villegas González, de la División de Cardioneumología y cirugía cardiovascular, IMSS Puebla; Ana Elena Posada Sánchez de Facultad de Ingeniería, BUAP; Miriam Carrillo Barragán del Departamento Vocaciones Científicas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y Natalia Summerville, egresada del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT.

A esta conmemoración también se suma la Facultad de Ingeniería con el Primer concurso en línea de Innovación de Prototipos; y la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU) compartirá actividades especiales para las preparatorias de los complejos regional Norte, Nororiental y Sur, el 10 y 11 de febrero.

Para consultar todas las actividades del programa, ingresar a la página https://buff.ly/3a1tc4T , además de las redes oficiales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

 

 

domingo, 7 de febrero de 2021

Soy BUAP: Audrey Ortega Ramírez, científica de talla internacional

 · Su investigación actual es el estudio de mecanismos de acción y sitios de unión de diversos compuestos sobre canales iónicos relacionados con isquemia cerebral y dolor

·  Es autora de cuatro artículos indizados y una solicitud de patente en conjunto con la BUAP

 Originaria de San Antonio Cuaxomulco, Tlaxcala, un pueblo de alrededor de 5 mil habitantes enclavado en las montañas, la doctora Audrey Magdalena Ortega Ramírez, investigadora postdoctoral en el Hospital Universitario (Uniklinik) de la Universidad RWTH de Aachen, en Alemania, nunca imaginó que su amor por la ciencia la llevaría a ser una científica de talla internacional.

“Mis padres me dijeron que mi única herencia era el estudio y sería tan grande como yo lo quisiera. Y sí, fue grande”, responde mientras sus ojos se iluminan.

La joven científica se define como “meramente BUAP”. Estudió la Licenciatura en Biomedicina, así como la Maestría y el Doctorado en Ciencias Fisiológicas. “Sabía que sería científica y eso me emocionaba muchísimo”. Actualmente ha publicado cuatro artículos de investigación en revistas indizadas y tiene una solicitud de patente en conjunto con la BUAP: “Fabricación de una matriz de electrodos de silicio aleatoriamente distribuidos para el registro de la actividad eléctrica de tejido cerebral”, cuya aplicación se enfoca al estudio de la epilepsia.

Con la firme convicción de que la ciencia es multidisciplinaria, asevera que las colaboraciones con otros expertos, como físicos, matemáticos y programadores, enriquecen una investigación y brindan otras perspectivas. Así surgió la solicitud de patente mencionada, resultado del Cuarto Concurso Estudiantil “Prototipos de Innovación Tecnológica”, organizado por la BUAP en 2018, que obtuvo el segundo lugar, en la categoría “Alta tecnología”.

“Su fabricación es fácil y barata. Primero hicimos el trabajo de biocompatibilidad para ver si esta matriz de electrodos de silicio era compatible con el tejido cerebral y después sembramos neuronas encima para estimular de un lado y registrar del otro. A la par se diseñó un software para leer el electroencefalograma en cuestión, definir el tipo de epilepsia y sugerir propuestas de neurólogos”.

 Casualidad o destino

Durante su estancia en la Máxima Casa de Estudios en Puebla, Audrey Ortega Ramírez estudió la electrofisiología de las células ciliadas del ámpula vestibular, los ganglios de la raíz dorsal y los canales iónicos ASIC (del inglés Acid Sensing Ion Channels) que se activan con cambios de pH en el cuerpo humano, los cuales se relacionan con procesos fisiológicos, como la percepción del dolor, memoria-aprendizaje y patologías como la isquemia cerebral, epilepsia y adicciones.

Esta última área de investigación la atrapó por completo, tanto que se volvió fan del profesor Stefan Gründer, uno de los científicos más importantes en el estudio de canales iónicos ASICs. “El primer paper que leí de canales ASICs fue de él. Me gustó tanto que anhelé algún día trabajar con él”.

Fue tan grande su deseo, que el Universo conspiró a su favor. “Estaba por terminar el doctorado y me becaron para asistir a un curso de Biofísica en Erice, Italia. Allí compartí cuarto con una postdoctorante del doctor Gründer. No lo podía creer, casi le pedía su autógrafo”, narra con emoción.

Tras este encuentro se enteró de una plaza de estancia postdoctoral en el laboratorio del doctor Gründer, en el Instituto de Fisiología de la Universidad RWTH de Aachen. Sin pensarlo demasiado compitió por este lugar y fue aceptada. Su investigación actual es el estudio de los mecanismos de acción y sitios de unión de diversos compuestos sobre canales iónicos relacionados con isquemia cerebral y dolor.

“A largo plazo buscamos modular estos canales para inhibir la muerte de neuronas por isquemia cerebral, lo cual daría paso a la propuesta de nuevos fármacos. Si estos canales se bloquean o modulan el daño puede ser 60 o 70 por ciento menor, lo cual podría revertir daños neurológicos, como la pérdida del lenguaje y movilidad. Sabemos que existen endorfinas que actúan sobre estos canales, por lo que nos interesa saber específicamente en qué sitio intervienen y cómo”. Para ello utiliza métodos de electrofisiología, análisis in silico de modelaje de proteínas y técnicas de biología molecular, como Western blot.

 Un clic inmediato

¿Cómo empezó todo esto? Se pregunta la doctora Ortega Ramírez. Fija la mirada al techo para rememorar a la joven Audrey de 18 años, quien soñaba con ser médica y que rechazó a otras dos universidades por estudiar Biomedicina en la BUAP, una carrera con la cual tuvo un clic inmediato en cuanto conoció su plan de estudios. “Siempre tuve curiosidad por saber cómo funcionaba el cuerpo humano, por qué pensamos, por qué sentimos y el plan de Biomedicina era eso, era perfecto”.

En ese entonces, relata, era complicado ser aceptado porque se necesitaba un alto puntaje para entrar y había pocos lugares. “Fue una fortuna quedarme”. Con la buena noticia, sus padres apoyaron con entusiasmo su decisión. Dejó su lugar de origen para trasladarse a la ciudad de Puebla. Cambió la tranquilidad de las mesetas y llanuras por el bullicio de la urbe. “Ser foráneo siempre es un reto. Aprendes desde valerte por ti mismo, hasta ahorrar dinero”.

“Cuando elegí Biomedicina sabía que sería científica y eso me emocionaba muchísimo”. Tras cursar el tronco común de su carrera en la Facultad de Medicina, optó por especializarse en el área de Fisiología. En el Laboratorio de Neurofisiología Sensorial del Instituto de Fisiología, los doctores Enrique Soto y Rosario Vega inculcaron en ella la pasión por la ciencia y el interés por descubrir otras formas de investigación en el mundo. “Gran parte de lo que soy ahora y he logrado ha sido por ellos”.

Por consiguiente, realizó estancias de investigación en el Laboratorio de Medicina Genómica en el Hospital General “Primero de Octubre” y en el Departamento de Neurociencia, de la Escuela de Medicina de la Universidad Federico II de Nápoles, Italia. Asimismo, asistió a cursos internacionales como el de la 44ta. Escuela Internacional de Biofísica “Antonio Borsellino”, en Erice, Italia, y “Métodos in silico para la predicción de complejos biomoleculares y diseño de fármacos”, en Aachen, Alemania.

 Regresar a México

Dentro de algunos años, la doctora Audrey Ortega Ramírez, quien también es integrante de la Society for Neuroscience, espera tener su propio laboratorio de investigación y le encantaría regresar a México, sobre todo a Puebla, “porque de ahí salí”.

“La BUAP además de brindarnos herramientas para competir, personalmente me brindó herramientas para colaborar, un pensamiento crítico y la capacidad de proponer ideas”, asegura convencida.

Por lo tanto, invita a las generaciones futuras a no tener miedo de las cosas nuevas y aprovechar las opciones de crecimiento que brinda la Universidad. “No se cierren solamente a una cosa, traten de buscar y ampliar su perspectiva lo más que puedan para crecer en todos los ámbitos”.

Al final de la videollamada confiesa entre risas que no quería ser entrevistada. ¿Qué cambió? “Al final creo que es importante para los jóvenes que se den cuenta de que hay otras cosas, de que pueden salir. Yo con mi doctorado de la BUAP no solamente puedo competir, sino también proponer nuevas investigaciones”.

“Valoren lo que tienen y aprovéchenlo, porque muchas veces las oportunidades están ahí y no te das cuenta de lo que tienes. No es fácil, hay momentos en donde dices yo creo que esto no va a ser para mí, ya no puedo, creo que mejor me regreso a mi casa. Pero lo importante, es creer en sus propias aptitudes y sean cooperativos”. La doctora Audrey Ortega Ramírez es ejemplo de este esfuerzo y constancia.

 

viernes, 5 de febrero de 2021

 Inician brigadistas BUAP capacitación para integrarse al Operativo Correcaminos, programa para vacunación contra COVID-19


·  La Universidad convocó a más de 2 mil voluntarios; pone a disposición sedes de vacunación y ultracongeladores

 Estudiantes del nivel superior de la BUAP, inscritos como brigadistas, iniciaron este día la primera de una serie de capacitaciones para sumarse como voluntarios al Plan Nacional de Vacunación, a través del Operativo Correcaminos, un programa especial de acción en materia de salubridad general para vacunar a la población contra COVID-19.

De los más de 2 mil estudiantes inscritos para participar de manera activa en la plataforma de este programa nacional de vacunación, mil 216 son alumnos de carreras del área de la salud, quienes además reunieron los requisitos solicitados, como haber cursado al menos el 50 por ciento del plan de estudios y acreditarse en la técnica de administración de vacunas en un curso certificado que se imparte vía on line.

Además de la convocatoria a los voluntarios, la BUAP ha puesto a disposición 25 sedes de vacunación en el interior del estado, las cuales se agregan a las que facilita en la ciudad de Puebla. Así también, para la conservación de fármacos esta Casa de Estudios ofrece dos ultracongeladores, ubicados en el Hospital Universitario de Puebla y en el Centro de Detección Biomolecular.

En esta primera instrucción impartida por el gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud, los brigadistas conocieron los tipos de vacunas disponibles en el país y generalidades de cada una; el calendario para arribo de dosis; el esquema, procedimientos y métodos de vacunación; los formatos de vacunación vigente; las medidas básicas para la conservación de las vacunas y el plan de contingencia.

Igualmente se informó sobre los formatos de acta de planeación y supervisión del módulo y la cédula de supervisión de refrigeradores; el método para realizar llamadas a adultos mayores; la estructura del módulo de vacunación; cómo realizar la planeación del Operativo Correcaminos y los ejes rectores del Plan Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV-2.

Los brigadistas inscritos colaborarán en el Operativo Correcaminos en un periodo de tres semanas, brindando varios servicios de apoyo. Para ello, tendrán diferentes capacitaciones para conocer a fondo la organización y logística de la vacunación contra COVID-19.

 

miércoles, 3 de febrero de 2021

BUAP, segunda institución con más solicitudes de patentes del país

·Se espera que este año alcance las 300 solicitudes presentadas y 100 patentes otorgadas por el IMPI

La pandemia por el COVID-19 no ha sido un factor que frene la producción del conocimiento y la innovación en la BUAP; prueba de ello es que la Universidad subió un peldaño al colocarse como la segunda institución a nivel nacional que más solicitudes de patentes ingresa ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

En la última medición que corresponde al 2020, la BUAP quedó empatada con el Instituto Politécnico Nacional, sólo por debajo de la Universidad Autónoma de México (UNAM), con un total de 25 solicitudes ingresadas ante este organismo en ese año.

Al respecto, el doctor Martín Pérez Santos, titular de la Oficina de Comercialización de Tecnología, de la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo), informó que este resultado demuestra el compromiso que guarda la Universidad con la innovación tecnológica a pesar de las condiciones de confinamiento durante el 2020.

El doctor Pérez Santos insistió en que la BUAP trabajó para mantenerse y no registrar una caída significativa en cuanto a número de solicitudes ingresadas, algo que se aprecia en comparación con otras instituciones, pues algunas tuvieron una disminución de solicitudes de hasta 50 por ciento.

Señaló que las unidades que más innovaciones buscan proteger ante el IMPI son el Instituto de Ciencias (ICUAP) y las facultades de Ciencias de la Electrónica y Ciencias Químicas, en las áreas de farmacéutica y electrónica.

Actualmente la BUAP cuenta con 275 solicitudes de patente y 90 patentes otorgadas y este año, aseguró el doctor Pérez Santos, la Universidad llegará con toda certeza a las 300 solicitudes y a las 100 patentes otorgadas.

En cuando a las patentes con las que cuenta la Máxima Casa de Estudios en Puebla destacan: prótesis vestibular, fármacos antivirales, fármacos anti-diabetes, proceso de medición de glucosa no invasiva, producción de biodiesel, tarjetas de adquisición de datos, contador lógico de partículas, medidor de pH en alimentos, robot móvil para investigación, un sistema de control lumínico, celdas solares de alta concentración, así como un trayectómetro de señales eléctricas cerebrales, entre otros destacados desarrollos.

 

martes, 2 de febrero de 2021

Más de 2 mil estudiantes BUAP, como brigadistas en el Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19

· ¡Entérate, súmate y regístrate, la convocatoria sigue abierta!

Con el propósito de colaborar en la atención de la emergencia sanitaria, la BUAP  convoca a sus estudiantes a seguir participando como voluntarios en las brigadas del Plan Nacional de Vacunación para integrarse al Operativo Correcaminos, un programa especial de acción en materia de salubridad general para la vacunación contra COVID-19.

En congruencia con su espíritu humanista, hasta el momento 2 mil 122 estudiantes de nivel superior, del área de la salud y afines, han sido inscritos por el gobierno federal para participar de manera activa en la plataforma de este programa nacional de vacunación. 

Asimismo, la BUAP ha puesto a disposición 25 sedes en el interior del estado, las cuales se suman a las que facilita en la ciudad de Puebla. También, para la conservación de fármacos ofrece dos ultracongeladores, ubicados en el Hospital Universitario de Puebla y en el Centro de Detección Biomolecular.

Los estudiantes de nivel superior del área de la salud y afines que quieran participar en la vacunación deben de haber cursado al menos el 50 por ciento del plan de estudios. De igual forma, acreditarse en la técnica de administración de vacunas en un curso certificado que se imparte vía on line.

Cada brigadista puede colaborar en la vacunación si cumple con los requisitos antes expuestos, o bien en actividades de asistencia, organización y logística durante la aplicación, en un periodo de tres semanas, brindando servicios de apoyo.

Para salvaguardar la seguridad de los estudiantes inscritos, la BUAP vigila que no representen población vulnerable por sus propias condiciones de salud, edad o embarazo.

Hasta el momento han participado estudiantes de las facultades de Medicina, Estomatología, Enfermería, Medicina, Veterinaria y Zootecnia, Ciencias Biológicas y Ciencias Químicas, entre otras. Para sumarse a este esfuerzo, los interesados pueden consultar la página  brigadadevacunacion.buap.mx

 

lunes, 1 de febrero de 2021

 La BUAP permite acceder a una educación de alto nivel y gratuita: Aníbal Garza Carbajal

· Miembro de la Sociedad por la Neurociencia, es autor de 10 artículos en revistas indizadas y un capítulo de libro

Su pluralidad de ideas, una sólida planta docente e infraestructura para realizar investigación competitiva son fortalezas que distinguen a la BUAP, una universidad que al ser pública permite que más estudiantes accedan a la educación superior, asegura el doctor Aníbal Garza Carbajal, quien se desempeña como instructor en el Centro de Ciencias de la Salud, de la Universidad de Texas en Houston (UTHealth).

“Por ser universidad pública, además de garantizar la pluralidad de ideas, permite acceder a una educación de alto nivel en forma gratuita o a muy bajo costo a un amplio sector de la población. Esto es importante, ya que asegura la formación de nuevos talentos sin que el costo de su educación se vuelva un impedimento, como ocurre en otros países”.

Para Garza Carbajal, egresado de la Licenciatura en Biomedicina y de la Maestría en Ciencias Fisiológicas, la Máxima Casa de Estudios en Puebla tiene recursos humanos de mucho valor, con experiencia en investigación de alto nivel. “Estar con ellos y aprender de ellos sirvió muchísimo para mi formación”. Sin duda alguna, reconoce que su carrera universitaria contribuyó a su competitividad en el extranjero.

Para muestra un botón, en Holanda, donde realizó parte de su doctorado, comprobó la calidad de su formación. “En algunos rubros, estaba mejor preparado que compañeros que habían estudiado en universidades de primer mundo. A nivel básico y conceptual estamos a la par que cualquiera”.

La formación técnica –menciona– también es buena, pero existen ciertas limitaciones porque hay equipos a los que no se tiene acceso, simplemente por el costo de estos. No obstante, “lo importante es tener cimientos sólidos para aprender lo que sigue y seguirlos usando para tu formación. En la universidad aprendes a aprender”.

A la fecha tiene 10 artículos en revistas indizadas y un capítulo de libro. Es miembro de la Sociedad por la Neurociencia (SFN). Además, obtuvo el Premio “Maximiliano Ruiz Castañeda” 2010, en Investigación Médica Básica, de la Academia Nacional de Medicina de México, por su investigación de maestría sobre las neuronas sensoriales en el laboratorio del doctor Enrique Soto Eguibar, de la BUAP.

Sus estudios de doctorado los realizó en una colaboración entre la Universidad de Duisburg-Essen, en Alemania, y la Universidad de Utrecht, en Holanda, en los laboratorios de Cobi Heijnen y Manfred Schedlowski, donde investigó mecanismos de dolor crónico a nivel molecular. Sus estudios se enfocaron principalmente en cómo cambios en las cascadas de señalización neuronales alteran la percepción del dolor.

Posteriormente, llevó a cabo estancias postdoctorales en el Instituto Max Planck de Genética Molecular y en el Hospital Universitario de la Universidad de Colonia, ambos en Alemania.

Investigación para erradicar el dolor

Al final de su postdoctorado en Alemania asistió a un congreso científico en Chicago, donde conoció a sus actuales colegas. Tras conversar con ellos descubrió la coincidencia de temas de interés en común. Así, en 2016, se incorporó al Departamento de Biología Integrativa y Farmacología, de la Facultad de Medicina Kathrine G. McGovern, de la Universidad de Texas, primero durante el postdoctorado y recientemente como instructor.

En el Laboratorio de Señalización por AMP Cíclico de Carmen Dessauer, el doctor Aníbal Garza Carbajal analiza los mecanismos moleculares que contribuyen al desarrollo del dolor crónico y la resistencia a analgésicos, como la morfina. “Nosotros buscamos formas de explicar y combatir el dolor crónico con un mínimo de efectos secundarios. Igualmente indagamos en cómo diferentes señales que se relacionan con el dolor interactúan entre ellas”.

El dolor crónico es un problema originado por diversas causas, como lesiones de columna o en los nervios, quemaduras, heridas, inflamación crónica o quimioterapia. En muchos casos no es tratable y disminuye significativamente la calidad de vida del paciente.

El resultado más revelador de su labor científica reciente fue descubrir que la actividad eléctrica de las neuronas reduce la efectividad de sustancias como la morfina para tratar el dolor. “Nuestros resultados sugieren que una vez que las neuronas encargadas de detectar estímulos dolorosos entran en un estado de hiperactividad eléctrica (consecuencia de una lesión de columna, en este caso), su misma actividad eléctrica activa diferentes señales intracelulares que reducen su sensibilidad a los analgésicos opioides, mientras que promueven el mantener la actividad eléctrica incrementada”.

Para entender este fenómeno, el doctor Garza explica: “Puedes visualizar este fenómeno como un automóvil, donde una vez que llegas a cierta velocidad (la actividad eléctrica), los frenos se desconectan (opioides), mientras que el acelerador se traba (manteniendo la actividad eléctrica incrementada). Creemos que este mecanismo contribuye en forma importante a ciertas formas de dolor crónico”.

Este hallazgo apunta a nuevas terapias y tratamientos, ya que podrían utilizarse medicamentos para reducir la actividad eléctrica y con ello se aumentaría el efecto de las sustancias contra el dolor. “Es algo que en la parte clínica ya habían empezado a hacer, pero somos los primeros en descubrir los mecanismos involucrados en este fenómeno”.

Los seres vivos son máquinas complejas

Su padre, quien es ingeniero, fue quien más influyó en su elección profesional, por lo que se decidió por Biomedicina, una carrera que le permite entender cómo funcionan las células desde un punto de vista de la ingeniería. De lo contrario, hubiera sido biólogo. “Él siempre ha insistido que los seres vivos siguen la misma lógica que máquinas de extrema complejidad. Después de todos estos años de trabajo coincido con él”.

En una habitación de su casa, adecuada como oficina por la pandemia y en la que de vez en cuando recibe visitas de una ardilla que se asoma por la ventana, Aníbal Garza rememora con nostalgia su vida universitaria. “Fuimos la segunda generación en Biomedicina; era un grupo pequeño, pero muy unido y aunque nos dividimos por el área terminal, seguíamos en contacto”.

En cuestión de investigación, comenta que en la licenciatura tuvo contacto directo con científicos y la actividad en laboratorios, por lo que desde temprano se involucró con los proyectos científicos y su vocación por la ciencia.

Usualmente el doctor Aníbal Garza no anticipa planes. “No hago planes a largo plazo en el aspecto personal”, confiesa. De lo que sí está seguro es en seguir haciendo investigación, conseguir becas y tener su propio laboratorio. “Lo demás ya se verá”.

 

  Presenta Facultad de Enfermería número 14 de revista “Cuidado Multidisciplinario de la Salud BUAP” Investigadores de la Facultad de Enfe...