miércoles, 4 de agosto de 2021

 Amplía Unidad de Orientación Integral para COVID servicios a la comunidad estudiantil BUAP

Ante las nuevas variantes del SARS-CoV-2, especialistas de la salud enfocan sus esfuerzos en las áreas médicas, nutrición y rehabilitación

Existe una falsa sensación de seguridad a partir de que los demás están vacunados, pero incluso inmunizados hay posibilidad de adquirir y sobre todo de transmitir la enfermedad de COVID-19. De aquí la importancia de la prevención y acompañamiento en los casos activos, un trabajo que se realiza de manera exitosa, constante y responsable en la BUAP, a través de la Unidad de Orientación Integral para COVID.

Proyectada en un inicio para atender a personal académico y administrativo de la BUAP, ahora esta Unidad de Orientación Integral también brindará servicios a los estudiantes que den positivo o bien que mantengan contacto con alguna persona que haya resultado con COVID-19, a fin de darles un seguimiento constante.

La doctora Indiana Torres Escobar, coordinadora de esta Unidad de Orientación Integral para COVID, recalcó que desde el inicio de su operación, en mayo pasado, este espacio tiene una demanda de servicios que incluye atención médica preventiva y acompañamiento durante y después de la enfermedad, así como orientación nutricional y rehabilitación por parte del área de Fisioterapia.

“La Unidad de Orientación está funcionando de manera exitosa y ha sido útil no sólo para las personas afectadas por esta enfermedad, sino también para los pasantes que participan de este trabajo, ya que tienen una formación pertinente y adecuada, además de que están desarrollando nuevas habilidades que se requieren por las condiciones en las que se atiende”.

En la parte médica, informó la doctora Indiana Torres, se atiende de forma virtual en los tres momentos: preventivo, durante y posterior al COVID, así como rehabilitación en Fisioterapia. En el área de Nutrición se interviene más en la prevención, pero también durante los cuadros agudos y después de ellos.

“Las personas que son diagnosticadas como positivas a COVID deben saber que cuentan con la Unidad para que orientación y seguimiento diario de su evolución y así se puedan identificar signos de alarma para que no avance la infección y eviten las consultas tardías”, indicó.

Para tener este servicio es necesario ingresar a https://fisiointranet.buap.mx/covid/, donde se llena un formulario para ser canalizar el caso a un profesional que dará orientación y seguimiento, apoyándose en videos, videoconferencias, servicio de call center e interacción en salas virtuales, lo que permitirá al usuario comprender los riesgos y conocer las opciones de prevención.

Cabe destacar que en este momento esta unidad funciona para la atención a distancia; posteriormente, en el área de Fisioterapia se podrá atender de manera presencial a los pacientes cuando las condiciones sanitarias lo permitan y las actividades regulares se reanuden.

Actualmente, la Unidad de Orientación Integral —que cuenta con el apoyo de 10 pasantes de Medicina, 20 de Fisioterapia y 5 de Nutrición—, recibe en promedio 26 ingresos semanales registrados en el último mes. La doctora Indiana Torres refirió que en las últimas semanas esta cifra ha ido en aumento y prevén que siga creciendo.

A la comunidad universitaria que presenta síntomas o requiere orientación sobre el cuidado previo, durante o post COVID, se le invita a ingresar a la plataforma implementada por la BUAP para recibir asesoría y acompañamiento.

Por último, la doctora Indiana Torres añadió que esta Unidad de Orientación busca disminuir el riesgo de transmisión interdomiciliaria, las complicaciones, así como la mortalidad, a través de asesoría, orientación médica y nutricional, sin olvidar el trabajo del fisioterapeuta.

 

 

martes, 3 de agosto de 2021

Herbario y Jardín Botánico BUAP, detonadores de la ciencia

 Protección de especies en peligro de extinción o amenazadas; remediación y conservación de suelos; investigaciones sobre ecología, cambio climático, ámbito florístico, taxonómico y etnobotánico, entre otras, las tareas

  Durante 35 años, el Herbario y el Jardín Botánico de la BUAP más allá de ser espacios para observar o conservar especies, son un centro para instruir y hacer ciencia, donde también se han realizado importantes esfuerzos para conocer y preservar la flora del estado de Puebla, así como promover su uso y cultivo.

Su principal labor científica es la protección de especies en peligro de extinción, a través de los proyectos “Construyendo capacidades e implementación de la conservación de árboles en México: conservación de especies arbóreas amenazadas en Puebla”, financiado por Botanic Gardens Conservation International, y “Colección de bellotas de roble en peligro de extinción”, patrocinado por The Morton Arboretum.

Carlos Alberto Contreras Paredes, profesor investigador de este espacio, refiere que igualmente se realiza investigación básica sobre cómo funcionan estos seres vivos. “Dentro del Laboratorio de Investigación del Jardín Botánico se estudia el estrés en plantas, el cual se genera por sequías extenuantes, falta de agua y cambios en la salinidad del suelo, pH y distribución de organismos patógenos”.

También se desarrollan estrategias sobre cómo conservar, germinar y propagar in vitro algunas semillas, para después llevarlas a una condición de vivero y, eventualmente, a una condición ex situ. “Derivado de las colectas de campo, traemos al laboratorio semillas o frutos para enriquecer el banco de germoplasma o bien para germinarlas en condiciones de laboratorio, para que formen parte de la colección de nuestro jardín algunos ejemplares silvestres”.

El doctor Contreras Paredes, responsable del Área de Laboratorios, indica que además se estudian los efectos benéficos, neutrales o negativos de los microorganismos. “Por ejemplo, de las colectas traemos hojas y analizamos qué enfermedades pueden tener las plantas, las cuales, incluso, merman su vida”.

Por otra parte, se llevan a cabo proyectos relacionados con promotores del crecimiento vegetal para evaluar sus efectos en la expresión genética de las plantas, así como la modificación de productos naturales para la obtención de estos compuestos. Este trabajo es encabezado por el doctor Jesús Sandoval Ramírez, de la Facultad de Ciencias Químicas. “Llama la atención que los promotores de crecimiento vegetal benefician a las plantas, sin generar alguna modificación extra, como lo hacen los pesticidas y agroquímicos”.

Otras investigaciones son “Caracterización de hongos asociados a plantas del género Quercus”, en colaboración con el doctor Omar Romero Arenas, del Instituto de Ciencias; “Cultivo de tejidos vegetales de especies no modelo”; “Cultivo in vitro de especies de plantas nativas amenazadas, para la propagación de especies de árboles de difícil reproducción o que no tienen material germinal”; “Conservación de agaves amenazados de Puebla”; “Propagación in vitro de especies de interés ornamental (orquídeas y plantas carnívoras) y remediación”.

 El Herbario suma a la investigación

A esta tarea de investigación se suma el Herbario con un trabajo científico concentrado en el ámbito florístico, taxonómico y etnobotánico. Asimismo, en este espacio se desarrollan trabajos relacionados con la ecología y el cambio climático, entre estos “Actualización de la flora de Puebla”, “Pteridoflora del estado de Puebla”, “Árboles del estado de Puebla”, “Distribución de Quercus en el estado de Puebla y su relación con el hábitat”, “Revisión del Herbario Histórico de la Biblioteca Lafragua”, “Catalogación de la colección histórica de muestras medicinales”, así como “Flora medicinal y de importancia industrial de Puebla”.

El maestro Allen James Coombes, curador de las colecciones científicas, destaca que como resultado de estas investigaciones, “en 2014 publicamos el libro Flora del estado de Puebla con más o menos 4 mil 500 especies. Después de siete años, tenemos en registro probablemente de cerca de 6 mil especies silvestres de Puebla”. Esta edición reúne por primera vez una lista completa de la flora de la entidad.

 Recuperación de suelos

En cuestión de remediación, el Jardín Botánico Universitario (JBU) trabaja en la restauración de 10 hectáreas del Ecocampus Valsequillo, donde se implementan medidas para la retención y conservación de suelos, así como de reforestación con especies nativas. En este cometido colabora la Estación para el Manejo Sustentable de Suelos del Departamento de Investigaciones Agrícolas y el Centro de Agroecología, ambos del Instituto de Ciencias.

El doctor Jesús Francisco López Olguín, director del JBU, comenta que este proyecto inició en 2018 y se han plantado más de 10 mil árboles. “Se introducen especies nativas en la zona e igualmente se tiene una colección de material, especialmente semillas, para la conservación de especies”. Actualmente se trabaja en el mantenimiento de las obras de conservación de suelos y de los ejemplares vegetales en desarrollo.

Desde 1996, el Jardín Botánico Universitario es un centro mixto de investigación adscrito a la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado. Se ha convertido en un espacio vital para el conocimiento de la flora de la entidad poblana, ya que estas tienen una gran importancia para la sociedad, el medio ambiente y la economía.

 

lunes, 2 de agosto de 2021

Ante tercera ola de Covid, padres de familia rechazan enviar a sus hijos a las escuelas: FNAPF


· “No existe tranquilidad, sobre todo porque las autoridades están reconociendo que esta tercera ola viene aún más fuerte.

La presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia A. C. Aurora González de Rosas, descartó que ante la tercera ola de brotes de Covid-19, que ya se registra en diversas partes de la república mexicana, padres de familia estén en la disposición de enviar a sus hijos a clases.

“No existe tranquilidad, sobre todo porque las autoridades están reconociendo que esta tercera ola viene aún más fuerte a comparación de los contagios que ya se habían registrado en meses anteriores”, comentó.

Aurora González aplaudió que gobiernos como el de Puebla, no generen un estado de alarma frente a esta nueva ola de contagios, ya que solo se produce zozobra e inquietud entre las familias, sin embargo, detalló que, en torno al regreso a clases, hay muchos tutores que no tienen intenciones de regresar a sus hijos a clases presenciales el próximo 30 de agosto.

Mientras tanto reportó que ya se realizan revisiones en todos los estados, por parte de las asociaciones de padres de familia, para constatar que efectivamente las escuelas que reabrirán sus puertas a finales de agosto, se encuentren en perfectas condiciones estructurales, aunado a que tanto directivos como docentes, deberán garantizar que se tiene suficiencia en material de limpieza e higiene.

Se está constatando, dijo, “que en cada escuela cuente con espacios sanitizados, que se instalen grupos de personas que se encarguen de distribución y colocación de gel antibacterial, cubrebocas, sanitizante y de igual forma se revise la temperatura de toda persona que ingrese a los planteles educativos.

Finalmente recomendó a padres de familia, docentes, directivos y escolares, mantener la calma y dar un voto de confianza a las autoridades que determinaron el regreso a clases presenciales.

Esto porque confió que en caso de incrementar aún más los niveles de contagio, con seguridad la autoridad en la materia anunciará cambios urgentes a las acciones preestablecidas.

 

 Física de Altas Energías en la BUAP, una puerta a la proyección científica internacional

Arturo Fernández Téllez, Guillermo Tejeda Muñoz, Mario Iván Martínez Hernández, Mario Rodríguez Cahuantzi e Irais Bautista Guzmán, los involucrados en los proyectos de ciencia más ambiciosos de la historia

Especial / Ciencia

La investigación en Física de Altas Energías y la participación en proyectos nacionales e internacionales no es un hecho fortuito en la BUAP. Años de trabajo y colaboración, así como la experiencia adquirida en el Laboratorio Fermilab (Fermi National Accelerator Laboratory) y el CERN (Centro Europeo de Investigaciones Nucleares) abrieron las puertas a una de las áreas científicas más relevantes en la Universidad.

Platón, en su Diálogo de Timeo, buscaba explicar el Universo en el contexto de la naturaleza, sus propiedades y su creación. Aristóteles también se inclinó por observarlo a mayor profundidad. Esta curiosidad, tan antigua como la propia humanidad, es un antecedente de la Física de Altas Energías, una ciencia que analiza las partículas, esas pequeñísimas porciones de materia que conforman todo lo que nos rodea.

Actualmente, para estudiar a las partículas no hay nada como el CERN, un laboratorio instalado en Ginebra, Suiza, donde están operando los instrumentos científicos más grandes y complejos del mundo, uno de ellos, el LHC (Gran Colisionador de Hadrones), en el que participan investigadores mexicanos, entre ellos científicos de la BUAP, quienes colaboran en los experimentos ALICE (A Large Ion Collider Experiment) y CMS.

 Los científicos de la BUAP, presentes

Los investigadores que integran el grupo de Física Experimental de Altas Energías en la BUAP son Arturo Fernández Téllez (fundador), Guillermo Tejeda Muñoz, Mario Iván Martínez Hernández, Mario Rodríguez Cahuantzi e Irais Bautista Guzmán, todos involucrados en proyectos internacionales, como el de Física de colisiones de iones pesados y de astropartículas en el experimento ALICE y CMS.

Por otra parte, el proyecto HAWC (High Altitude Water Cherenkov) y el Pierre Auger están liderados por el doctor Humberto Salazar Ibargüen, quien también conforma otro destacado grupo de científicos en el área de Física Teórica de Altas Energías.

El lugar que se ganaron en la escena internacional se debe a sus colaboraciones científicas y constantes publicaciones en revistas de alto impacto. En el caso del grupo de Física Experimental, que participa en la segunda toma de datos del LHC (Gran Colisionador de Hadrones), su experiencia les ha permitido colaborar en otros proyectos, como el diseño de un detector de partículas (miniBeBe) que será empleado en el experimento MPD (Multi-Purpose Detector) del colisionador de iones ruso NICA (Nuclotron-based Ion Collider Facility).

 FCFM, cuna de científicos

Otra de las fortalezas del área de Física de Altas Energías en la BUAP es la consolidación de los planes de estudio, diseñados para que los alumnos se inclinen por la investigación, incluso desde la licenciatura, con trabajos de tesis que llegan a convertirse en artículos publicados.

El maestro Saúl Rodríguez Ramírez, quien realiza una estancia en el CERN para obtener el grado de doctor, es una muestra clara de la consolidación académica de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, donde pertenece el grupo de Física de Altas Energías.

“Actualmente me encuentro de estancia en el CERN, en Ginebra, y colaboro con los grupos que conforman al experimento ALICE y FIT (Fast Interaction Trigger), que a su vez se subdividen en varios detectores y mi participación está precisamente en el FDD (Detector Difractivo Delantero)”.

El maestro Saúl Rodríguez recordó que se integró al grupo de Altas Energías por invitación del doctor Guillermo Tejeda, quien fue su asesor en su tesis de maestría en el área de Física de Partículas.

Como parte del trabajo que realiza en el CERN, explicó que el LHC pasa por una etapa de actualización de todos sus equipos y dispositivos para una segunda gran toma de datos, y su tesis se enfoca al sistema de control del detector FDD (que es parte del experimento FIT y ALICE), necesario para operarlo desde la sala de control y desde otros equipos personales. Asimismo, también colabora en un sistema de alarmas y monitoreo de todos los datos que se toman y del estado que guarda el detector en todo momento.

El FIT está diseñado para proporcionar la funcionalidad de los detectores de avance existentes a fin de mejorar su rendimiento. También determinará el tiempo de colisión con una mejor resolución y se utilizará para medir la multiplicidad de eventos, además de otros parámetros.

Cabe destacar que los responsables de la instalación, construcción y toma de datos del detector FDD son el grupo mexicano en el que colaboran científicos de la BUAP, el Cinvestav, el Instituto Politécnico Nacional, República Checa, la Universidad de Helsinki en Finlandia y tres instituciones rusas; todos trabajan para poner en marcha el detector FDD que tomará datos a finales de este año.

“Saúl es un ejemplo de lo que hacen nuestros estudiantes, se entrenan primero en la BUAP y luego van a Ginebra a continuar con su trabajo de maestría o doctorado, incluso van los de licenciatura, quienes incorporan su trabajo en esos detectores y así adquieren una experiencia importante”, destacó el doctor Arturo Fernández Téllez.

Otro ejemplo de éxito es el doctor Luis Alberto Pérez Moreno, quien se inició en el grupo del doctor Arturo Fernández desde licenciatura; su tesis de maestría fue sobre uno de los detectores del experimento ALICE, mientras que en el doctorado inició una colaboración bilateral con la Universidad de Birmingham, desarrollando uno de los sistemas principales del experimento ALICE, referente a la electrónica del sistema central de disparo. Actualmente realiza una estancia posdoctoral en Princeton, donde trabaja en el experimento CMC del LHC, también en el sistema central de disparo.

“Es uno de los egresados más exitosos, lo tomo como uno de nuestros productos más destacados con experiencia suficiente para incorporarse a proyectos científicos de gran envergadura”, señaló el doctor Fernández Téllez.

 ¿Qué hacen en el CERN?

Para entender más esta carrera científica es necesario saber que el LHC básicamente acelera las partículas y después las hace chocar casi a la velocidad de la luz en condiciones extremas de alta temperatura y densidad, con el objetivo de estudiar la materia por medio de las colisiones de iones pesados. Básicamente se trata de reproducir las condiciones que dieron origen al Universo.

Las partículas generadas en estos choques pasan por un conjunto de detectores estratégicamente colocados alrededor de la zona de colisión. Estos cumplen la función de una cámara que toma millones de fotos de los eventos o colisiones. Los detectores, a su vez, están conectados a un sistema de adquisición de datos que almacena en cintas magnéticas lo sucedido en estas colisiones. ALICE es precisamente uno de los cuatro detectores que se encuentran en la circunferencia del Gran Colisionador de Hadrones (LHC).

El principal propósito de ALICE es el estudio del plasma de quarks y gluones (PQG), un estado de la materia que, según la Física Teórica, existió en los primeros instantes después del Big Bang. La teoría plantea que durante la conformación del Universo la temperatura era tan alta que no se podían formar los núcleos atómicos ni sus componentes básicos, los protones y neutrones; lo que existía entonces era el PQG o “sopa primigenia”, una mezcla de quarks y gluones libres.

A medida que el Universo se enfriaba, los quarks y gluones comenzaron a interactuar entre sí, hasta que se juntaron para formar protones y neutrones y así constituir los núcleos de los átomos que conforman la materia como la conocemos hoy. Con el experimento ALICE se logró formar PQG a partir de choques entre iones pesados: partículas muy grandes con carga eléctrica.

 La actualización del LHC: segunda toma de datos

Entre 2019 y 2020 en el CERN se planteó una actualización del LHC a fin de aumentar la luminosidad y la tasa de colisión más allá de los parámetros de diseño de su configuración actual. Para beneficiarse del rendimiento mejorado del LHC, ALICE actualizará también sus sistemas de detección de llaves, incluido el gatillo de interacción rápida conocido como FIT.

Una vez terminada la toma de datos, el primer paso es reconstruir lo sucedido y posteriormente analizar físicamente los acontecimientos. Esto representa un gran reto por la cantidad de información que se genera, una tarea en la que son convocados científicos de todo el mundo.

De esta forma, la tecnología que se emplea para estos proyectos científicos internacionales es una oportunidad para que los investigadores de la BUAP proyecten su experiencia y capacidades en la reconstrucción de los hechos físicos registrados en el LHC, donde se guardan algunos de los secretos más codiciados del Universo. 

 

  Cocotrón 2026, la fusión entre tecnología, ingenio y tradición ·        Más de 30 estudiantes de nivel superior y medio superior partici...