lunes, 25 de enero de 2021

Reconocen ciencia de la BUAP en prestigiosa publicación neurocientífica


· La noticia es la portada de la revista Journal of Comparative Neurology

· Publica nuevo conocimiento sobre el mutante de mielina la rata taiep, modelo animal del Instituto de Fisiología

· Esta investigación abre nuevas vías en la búsqueda de fármacos y terapias contra algunas enfermedades, como la esclerósis múltiple

 La rata taiep saltó de las pasarelas de laboratorios a la portada de una de las revistas científicas más prestigiadas: la Journal of Comparative Neurology, que en la edición de este año publica resultados de investigación de este modelo animal desarrollado en el Instituto de Fisiología de la BUAP. Así, esta Casa de Estudios ha generado una de las noticias científicas más importantes del año en el campo de las Neurociencias.

Descrita por primera vez en 1989, por los doctores Björn Holmgren y Ruth Urbá, la rata taiep se obtuvo como una mutación espontánea durante el proceso para obtener una rata con alta frecuencia de bostezo, mediante endogámicos, esto es cruzamiento de hermanos con hermanas, la cual ha mostrado sus bondades en el estudio de padecimientos asociados al cerebro. Su nombre, taiep, deriva de las iniciales de los síntomas que presenta: temblor, ataxia, inmovilidad, epilepsia y parálisis.

En su más reciente publicación -cuya portada ya está en digital y de próxima aparición en la edición impresa-, de entre varias imágenes sometidas a concurso, la Journal of Comparative Neurology seleccionó la que ilustra el marcaje de la mielina en la rata taiep (los colores rojo corresponden a la mielina y el verde a los neurofilamentos), la cual corresponde al artículo Auditory impairment in H-ABC tubulinopathy, resultados de investigación de este modelo animal, de los doctores José Ramón Eguibar y Carmen Cortés, en colaboración con los doctores Hugo Hernández, de la Universidad de Guanajuato, y Valeria Piazza, del Centro de Investigaciones en Óptica, entre otros.

Lo relevante de este artículo publicado por la revista Journal of Comparative Neurology, cuyos autores además de los arriba citados son Alejandra López Juárez, Arturo González-Vega, Anke Kleinert-Altamirano, Ángeles Garduno-Robles, Milvia Alata y Carlos Villaseñor Mora, es nuevo conocimiento generado a partir de la rata taiep: se descubrió que existe una enfermedad humana que es una hipomielinización con atrofia de los ganglios basales y cerebelo (H-ABC, de sus siglas en inglés), lo cual abre nuevas vías para el desarrollo de fármacos y terapias contra este padecimiento.

“La rata taiep sabemos ahora es una enfermedad de la mielina debida a una alteración genética en los microtúbulos que son los que guían del tráfico dentro de las células y en el caso de los oligodendrocitos que son los que se encargan de hacer la mielina, proceso que se denomina mielinización. Las ratas taiep tienen alterados los microtúbulos y esto hace que pierdan mielina, porque la tubulina beta 4A (TUBB4A) es anormal debido a una mutación”, explican los doctores José Ramón Eguibar y María del Carmen Cortés, niveles III y I, respectivamente, del Sistema Nacional de Investigadores, y responsables del Laboratorio de Neurofisiología de la Conducta y Control Motor, del Instituto de Fisiología de la BUAP.

Lo más relevante -continúan los especialistas- es que estudios de resonancia magnética de las ratas taiep y de los humanos son iguales con atrofia (disminución del volumen) de los ganglios basales, una estructura que está involucrada en la planeación del movimiento y del cerebelo que ayuda a coordinar los movimientos en humanos con H-ABC y en las ratas taiep.

Es decir, humanos y ratas taiep tienen una mutación en las tubulinas, en específico de la TUBB4A. “Recientemente localizamos un paciente con H-ABC y se le realizaron potenciales provocados auditivos que sirve para explorar la vía auditiva al dar un clic de manera reiterada 32 a 64 veces en ambos oídos. De manera relevante, los potenciales provocados auditivos son iguales también en ratas taiep y en humanos con H-ABC”.

Desde los primeros estudios se demostró que la rata taiep es un modelo de enfermedad de mielina (el aislante natural de los nervios), debido a una causa congénita, a estas enfermedades se les denominan leucodistrofías; otro grupo importante de estos padecimientos de la mielina son los procesos inflamatorios, como la esclerosis múltiple.

El doctor José Ramón Eguibar Cuenca expone que muchos de los nervios de un bebé carecen de vainas de mielina maduras, por lo que sus movimientos son aún torpes, sin coordinación. A medida que estas se desarrollan, los movimientos se tornan más suaves, intencionados y coordinados porque las vías que los controlan se mielinizan.

“Las vainas de mielina no se desarrollan con normalidad en niños con ciertas enfermedades hereditarias, como son la de Tay-Sachs, de Niemann-Pick y de Gaucher, o que tienen síndrome de Hurler. En estos casos suelen aparecer problemas neurológicos permanentes, a menudo considerables. En los adultos, la vaina de mielina puede dañarse o destruirse por las siguientes causas: accidente cerebrovascular (ictus), infecciones, trastornos inmunitarios, trastornos metabólicos, carencias nutricionales, como falta de vitamina B12, venenos como el monóxido de carbono e, incluso, consumo excesivo de alcohol.

“Las causas de algunos trastornos que producen desmielinización son desconocidas. Estos se denominan trastornos desmielinizantes primarios. El más frecuente es la esclerosis múltiple. Otros de este grupo son encefalomielitis aguda diseminada, adrenoleucodistrofia y adrenomieloneuropatía, la neuropatía óptica hereditaria de Leber y el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica”, explica.

La rata taiep es un modelo animal único e idóneo para el estudio de estas enfermedades, porque es un modelo genético que desarrolla la enfermedad tal y como un paciente humano lo hace durante su vida. Así, la ciencia creada en los laboratorios de la BUAP trasciende fronteras y logra un notable reconocimiento como portada de una prestigiosa revista en el campo de las Neurociencias.

 

viernes, 22 de enero de 2021

Reconoce BUAP a estudiantes de programas de movilidad


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 Instituciones del país y de 18 naciones fueron testigos de la excelencia académica de los estudiantes de esta Casa de Estudios, quienes pese a la pandemia concluyeron sus programas

La BUAP, a través de la Dirección General de Desarrollo Internacional, otorgó reconocimientos por su destacada participación a 112 estudiantes del Programa de Movilidad Otoño 2019-Primavera 2020, lo que les permitió ampliar sus horizontes académicos, adquirir nuevas habilidades, perfeccionar otro idioma, experimentar distintas culturas y cambiar su perspectiva de vida.

Durante la ceremonia virtual, el vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, Ygnacio Martínez Laguna, en representación del Rector Alfonso Esparza, felicitó a los estudiantes que participaron, así como a los profesores y titulares de la Dirección General de Desarrollo Internacional.

Martínez Laguna reconoció que debido a las condiciones de la pandemia estos estudiantes enfrentaron obstáculos, como la interrupción presencial de los programas o incluso las dificultades para retornar a México; no obstante, advirtió que la Universidad brindó el respaldo absoluto para que todos sus estudiantes regresaran de forma segura, lo que facilitó que concluyeran sus programas de forma virtual.

“Estos jóvenes cursaron estudios en instituciones de nuestro país y otras 18 naciones, algunos de ellos tuvieron que concluir sus estancias debido a la pandemia causada por el COVID-19. Lo más importante, sin duda, fue la experiencia académica que vivieron, la cual los dota de competencias indispensables, por lo que estamos seguros de que cuentan con fortalezas adicionales para continuar su aprendizaje y desarrollarse profesionalmente con éxito”.

El doctor Martínez Laguna refirió que a pesar de que en estos momentos la movilidad está suspendida, la Universidad ya explora otras posibilidades para ofrecer itinerarios académicos virtuales y aprovechar los recursos de la tecnología para que los universitarios tengan acceso a estas oportunidades.

Tanto el doctor Ygnacio Laguna, como el titular de la Dirección General de Desarrollo Internacional de la BUAP, Odorico Mora Carreón, coincidieron que los estudiantes de estos programas de movilidad dejaron en alto el nombre de la Universidad, pues demostraron un dominio del idioma y una excelencia académica que los mantuvo a la altura de las instituciones que los albergaron.

Los alumnos que se beneficiaron con este programa en las modalidades de internado rotatorio, movilidad estudiantil y prácticas profesionales internacionales tuvieron la oportunidad de adquirir experiencia y conocimiento en instituciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Canadá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Asimismo, otros viajaron a instituciones y empresas de otros continentes en naciones como España, Alemania, Finlandia, Irlanda, Polonia, Japón, Italia, Corea del Sur, Seúl, Inglaterra, Rusia y Francia. Estos tres últimos fueron los países que más estudiantes albergaron.

Por su parte, el doctor Odorico Mora agradeció el apoyo del Rector Esparza Ortiz, así como de las autoridades universitarias que gestionaron que estos programas concluyeran de forma favorable y segura para los estudiantes de facultades como Filosofía y Letras, Lenguas, Ingeniería, Arquitectura, algunos Complejos Regionales, entre otras unidades académicas.

Con estas acciones, la BUAP impulsa la movilidad estudiantil al generar en los jóvenes vivencias que favorecen la colaboración, el trabajo en equipo, el respeto a la pluralidad, además de ofrecer una perspectiva más clara de los diversos escenarios en que los alumnos pueden desenvolverse para que en un futuro sean profesionistas responsables que retribuyan a la sociedad el conocimiento adquirido.

 

jueves, 21 de enero de 2021

Ante la pandemia, es indispensable ser resilientes y competentes para encontrar respuestas: Alfonso Esparza Ortiz

·   El Rector de la BUAP dio a conocer que las Salas de Cine del CCU adquirieron un nuevo proyector cinematográfico DP2K-8S, el cual beneficiará a alumnos de Arpa

Los alumnos que están empezando su formación universitaria en este momento son llamados “generación Covid”, pero dicha alusión a la pandemia no debe tener implicaciones negativas; por el contrario, hace referencia a jóvenes que demuestran gran capacidad de adaptación a las circunstancias y están desarrollando nuevas habilidades de aprendizaje, expresó el Rector Alfonso Esparza Ortiz, al dar la bienvenida a 240 estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales (Arpa), a quienes alentó a ser resilientes y competentes para enfrentar exitosamente los desafíos.

Al referirse a estos alumnos de las licenciaturas en Arte Digital, Artes Plásticas y Cinematografía, afirmó que poseen vocación para las artes, cuentan con un espíritu creativo que les ayuda a innovar y encontrar nuevos caminos, elaborar estrategias, generar recursos y nuevas ideas para producir soluciones originales.

“Esta imaginación constructiva, aunada a su talento y los conocimientos que les brindará la BUAP, la mejor universidad pública estatal del país, les permitirá transitar sus estudios en medio de la pandemia. Una vez que se gradúen habrán fortalecido sus competencias y capacidades, de modo que no serán más una ‘generación Covid’, sino una generación de hombres y mujeres creativos y exitosos”, aseguró.

Por otra parte, el Rector Alfonso Esparza dio a conocer que las Salas de Cine del Complejo Cultural Universitario adquirieron un nuevo proyector cinematográfico DP2K-8S de Barco Alchemy, el cual beneficiará a los estudiantes de la Licenciatura en Cinematografía, quienes podrán proyectar sus trabajos en formato DCP (Digital Cinema Package), un estándar de exhibición cinematográfico a nivel mundial promovido por la Digital Cinema Initiatives.

El Rector de la BUAP destacó además que la matrícula de Arpa aumentó en sus tres programas educativos y desde ciclos anteriores se ubica en los primeros lugares entre las unidades académicas de mayor demanda de ingreso, lo cual demuestra la pertinencia y calidad de su oferta académica, así como una planta docente calificada.

“Hemos visto que los egresados de Arpa están bien calificados e incluso antes de concluir sus estudios generan sus propios emprendimientos, se desempeñan como gestores culturales y son reconocidos por sus obras”, expresó.

En momentos como el actual, las expresiones creativas alivian los impactos negativos del confinamiento. “Por eso necesitamos formar más artistas plásticos, cineastas y artistas digitales. Nos sentimos muy complacidos de recibirlos en nuestra comunidad. ¡Bienvenidos a la BUAP!”, enfatizó el Rector Esparza Ortiz.

 

Suman esfuerzos Cultura e ICATEP para preservar el patrimonio cultural de Puebla


-Firmaron un convenio que permitirá a alumnos de la Escuela Taller de Capacitación certificarse en oficios tradicionales

Para certificar a los alumnos de la octava generación de la Escuela Taller de Capacitación en Restauración de Puebla, la Secretaría de Cultura y el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Puebla (ICATEP), firmaron un convenio de colaboración.

Este acuerdo permitirá que los alumnos de esta institución, adscrita a la Dirección General de Patrimonio Cultural, estén certificados en oficios tradicionales como carpintería, instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, herrería, construcción y cantería, además de realizarse colaboraciones académicas entre los maestros capacitadores.

El titular de la dependencia, Sergio Vergara Berdejo agradeció al director general del ICATEP, Noé Torralba Flores, por el trabajo conjunto para darle un valor agregado a la profesionalización de los estudiantes de la Escuela Taller, convirtiéndose en una herramienta para la preservación del patrimonio cultural de Puebla, como lo ha instruido el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

En el acto protocolario, el ICATEP entregó las 23 constancias de capacitación que acreditarán a los jóvenes egresados de la octava generación de la Escuela Taller como técnicos especialistas en oficios tradicionales. En su representación acudió la alumna Isela Leticia Gonzalez Colin, egresada del taller de carpintería.

De esta manera, la dependencia mantiene la labor de capacitación de jóvenes entre los 18 y 26 años, con problemáticas sociales, a fin de disminuir el rezago cultural y económico entre la población. Actualmente está abierta la convocatoria para conformar a la novena generación de la Escuela Taller, que concluye a finales del mes de enero y se encuentra disponible en la página de la Secretaría http://sc.puebla.gob.mx.

 

 

martes, 19 de enero de 2021

Desarrollan investigadores BUAP biofertilizante que facilita el crecimiento de plantas y restauración de suelos

· Hecho a base de bacterias fijadoras de nitrógeno e inmovilizadas en una arcilla poco común, este producto ha permitido ingresar una solicitud de patente ante el IMPI

Los biofertilizantes están compuestos de bacterias que facilitan la adquisición de nutrientes para las plantas y son una alternativa ante el daño ambiental que causan los abonos químicos en los suelos. Esta opción sustentable ha sido estudiada por investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, quienes desarrollaron uno basado en bio-nanomateriales compuestos por bacterias fijadoras de nitrógeno e inmovilizadas en arcilla hidrotalcita que permiten acelerar el crecimiento de las plantas en más de 50 por ciento, así como la recuperación de suelos.

Este trabajo, realizado por los doctores Geolar Fetter, responsable del Laboratorio de Biomateriales; Franchescoli Didier Velázquez Herrera y Marta Lobo Sánchez, del Laboratorio de Microbiología, ha permitido ingresar una solicitud de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Su innovación consiste en sintetizar arcillas poco comunes en la naturaleza, a las cuales les fijan bacterias para formar biomateriales que son liberados en los suelos para cumplir con la función de convertir el nitrógeno que existe en el aire en nitrógeno orgánico, para que este favorezca el crecimiento de las plantas, logrando reducir la acidificación del suelo y regulando su pH.

Al respecto, el doctor Geolar Fetter explicó que estas arcillas son básicamente un tipo de mineral que tiene cualidades básicas, es decir, no es ácido ni tóxico para los humanos y además es muy poroso, lo que sirve para contener o fijar a las bacterias. Esta porosidad presenta, además, cierta humedad que hace que los microorganismos se conserven mejor y por más tiempo.

 “Se trata de un material similar a la leche de magnesia, pero en estado sólido, entonces al ser amigable con el medio ambiente, la idea fue que a partir de biomateriales que resultan de la unión de bacterias fijadoras de nitrógeno con nanopartículas de arcilla hidrotalcita, depositada en la superficie de sílice mesoporosa tipo SBA-15, se pudiera crear un biofertilizante”.

El magnesio, así como otros elementos que contienen, hacen que la bacteria pueda alimentarse y sobrevivir por días o meses, sobre todo si para su traslado estos biofertilizantes tienen que conservarse por periodos largos.

“Se buscó que la bacteria se mantuviera viva, teniendo en cuenta la manejabilidad de los materiales, estos fueron introducidos en perlas de alginato de calcio. Los biocompósitos así formados, actúan como reservatorios de las bacterias, permitiendo que se conserven en el interior, para posteriormente ser empleados en la recuperación de suelos pobres a través de la liberación controlada de bacterias o bio-fertilizantes”.

Los resultados

Los microorganismos empleados para este desarrollo fueron las bacterias del género Streptomyces y Saccharopolyspora, responsables de fijar nitrógeno del aire. Los parámetros de medición de la actividad fueron evaluados por la velocidad de crecimiento de plantas de lechuga, señaló el doctor Geolar Fetter.

Los primeros resultados mostraron que las bacterias estudiadas favorecieron enormemente el crecimiento de plantas de lechuga, comprobando su eficacia en la fijación de nitrógeno y producción de fertilizantes.

El doctor Fetter añadió que también hicieron pruebas con los materiales individuales (arcilla y sílice mesoporosa sin bacterias), pero los resultados reflejaron poca eficacidad como fertilizantes para este tipo de plantas. Sin embargo, cuando fueron conjugados con las bacterias la actividad aumentó considerablemente, sobre todo para los nanocompósitos.

“Se obtuvieron plantas de lechuga de 70 mm de longitud después de 14 días de contacto con estos compuestos, en comparación con los 30 mm que se observaron en las plantas tratadas con los materiales individuales”.

La arcilla hidrotalcita combinada con perlas de alginato de calcio liberó más rápidamente las bacterias, en comparación con una liberación retardada por parte de los biocompósitos.

“Se demostró que la velocidad de liberación de las bacterias fijadora de nitrógeno dependió del tipo de bacteria y de las interacciones de estas con los materiales y el alginato de calcio. Los compósitos proporcionaron una alta actividad, nutriendo y liberando rápidamente las bacterias, mientras que la arcilla hidrotalcita sola, pero aglutinada con alginato de calcio, resultó más activa que el compósito. Así, la disposición de la arcilla hidrotalcita en forma de nanopartículas depositadas sobre la sílice SBA-15, o sola, fue fundamental para la nutrición, crecimiento y movilidad de las bacterias”.

De esta forma, los bio-fertilizantes desarrollados por los investigadores de la BUAP, debido a que son materiales amigables ecológicamente y no tóxicos, pueden ser empleados en cualquier tipo de suelos, donde los bionanocompósitos actuarían como los mejores materiales, o bien, encontrar otras aplicaciones, entre estas, en cultivos hidropónicos en donde la arcilla hidrotalcita sería el material indicado para el crecimiento de plantas.

 

  Presenta Facultad de Enfermería número 14 de revista “Cuidado Multidisciplinario de la Salud BUAP” Investigadores de la Facultad de Enfe...