lunes, 22 de marzo de 2021

 Egresada BUAP desarrolla en Alemania nuevas teorías para explicar fenómenos de la Física de Partículas

“Cuando un profesor te enseña con pasión y te alimenta la seguridad de que todo estará bien, entonces no hay miedo de salir a otros lugares”: Karla Tame Narváez

Karla María Tame Narváez vive para la Física, una ciencia que la impulsa a buscar nuevas respuestas y colaboraciones con investigadores de distintas partes del mundo. Su perseverancia y trabajo han hecho que la egresada de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP sea parte del Max-Planck-Institut für Kernphysik, de Alemania, donde actualmente está por concluir su doctorado.

Karla Tame ha tenido claras sus metas desde la licenciatura, cuando encontró el respaldo de la Universidad y de los profesores para perfilar su camino como investigadora. Como estudiante de la FCFM tuvo una destacada participación en foros académicos nacionales y programas de movilidad en instituciones prestigiadas, como el Fermi National Accelerator Laboratory (FERMILAB), como integrante del grupo de seis estudiantes mexicanos seleccionados en la convocatoria 2017 de Estancias de Verano Científicas en Laboratorios Experimentales en Física de Altas Energías en el extranjero.

Asimismo, realizó una estancia en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Colima, como parte del programa de Verano de Investigación, con apoyo de una beca otorgada por la Academia Mexicana de Ciencias. Esta oportunidad le permitió realizar un trabajo sobre neutrinos, con la asesoría del investigador Alfredo Aranda Fernández.

Karla María Tame recuerda que desde niña se inclinó por las ciencias, después pensó en estudiar Medicina; sin embargo, fue en preparatoria donde la materia de Física se reveló como una forma diferente de comprender ciertos fenómenos de la naturaleza, esto gracias al entusiasmo y metodología de su profesor, quien a través de experimentos lúdicos mostró a sus alumnos la parte aplicada de esta ciencia.

“Sobre cómo llegué a estudiar ciencias, bueno de niña quise ser muchas cosas, astronauta, por ejemplo, y cuando le conté a mi mamá dijo que tendría que estudiar muchos años y eso mató un poco mi sueño. Después quise estudiar Medicina, pero en preparatoria tuve un maestro de Física que se salía de lo convencional y nos ponía experimentos que me impresionaron; entonces le pedí que me ayudara a participar en las olimpiadas de Física y ese año, sin prepararnos demasiado, me aventuré a competir”.

Esa experiencia fue decisiva porque le permitió conocer el ambiente de lo que elegiría posteriormente, pues al pasar a la segunda etapa, antes de la competencia nacional, tuvo que ser entrenada por maestros de la BUAP. Así, durante algunos meses tomó clases en la FCFM, donde supo que allí estudiaría: “Ese era mi lugar. Desde ese momento decidí que entraría a Física en la BUAP, porque además es la mejor en el estado”.

De esta forma, en el 2012 Karla Tame ingresó a la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP, a la carrera de Física Aplicada, aunque en el camino encontró que realmente era la Física Teórica la que había ganado su corazón y fue así como redireccionó su interés a la Física de Partículas, que le permitió coincidir con el doctor Lorenzo Díaz, con quien tuvo desde el principio una gran afinidad.

“Cuando un profesor te enseña con pasión y te alimenta la seguridad de que todo estará bien, entonces no hay miedo de salir a otros lugares, porque sabes que en algún punto podrás retribuirlo a tu país, a donde siempre podrás regresar”, refiere Karla Tame al reconocer la influencia positiva que ha tenido el doctor Lorenzo Díaz en su profesión como física.

“Conocerlo cambió el curso de mi carrera porque no conocía la Física de Partículas hasta que entré a sus clases y él siempre se mostró abierto conmigo, nunca me limitó, supo escuchar mis ideas con respeto y nunca dudó en alentarme para ir más allá”.

Recordó que al final de su licenciatura quería continuar la maestría, pero aún no encontraba un modelo a seguir que la motivara a hacer el tipo de Física que quería. Fue cuando le cuestionó al doctor Díaz qué necesitaba para destacar, para ser la científica que soñaba ser, y él respondió que si eso buscaba tenía que salir al mundo y conocer otros lugares, porque la ciencia es mundial.

“Así que me ayudó a prepararme para conseguir mis sueños. Me recomendó participar en un concurso llamado “Veranos científicos en el extranjero”, así tuve la fortuna de irme a FERMILAB, en el último año de mi carrera. Esa experiencia fue muy importante porque fue la primera vez que supe que necesitaba trabajar mucho para estar al nivel de la ciencia internacional”.

A su regreso a México, el siguiente paso fue pensar en dónde cursar la maestría. El país electo fue Alemania; sin embargo, Karla Tame tendría que enfrentar un nuevo desafío ya que los tiempos de la convocatoria de becas Conacyt y su titulación no coincidían, lo que implicaba esperar un año para postularse. No obstante, su insistencia la llevó hasta el Rector Alfonso Esparza Ortiz, quien accedió a apoyarla para que pudiera adelantar sus exámenes de todo un semestre y poderse graduar a tiempo para acceder a la convocatoria Conacyt.

Tame Narváez obtuvo el apoyo del Conacyt para estudiar la maestría en Física de Partículas en la Universidad de Heidelberg, en Alemania. Tras concluirla y dados los buenos resultados que logró, le ofrecieron una plaza para hacer el doctorado en el Max Planck Institut für Kernphysik, en Alemania, donde se encuentra cursando el doctorado en Física de Partículas.

Desde sus primeros años de maestría ha generado diversos artículos con filiación internacional; uno de ellos es un logro que le genera mucha satisfacción, pues se trata de una colaboración con el doctor Lorenzo Díaz y con otros investigadores de distintas instituciones.

Es así como la BUAP le abrió las puertas a la Física, con una formación que le ha permitido tener una competencia internacional en otras instituciones, donde la exigencia científica es rigurosa y muy demandante.

 Nuevas teorías para explicar lo experimental

Respecto al trabajo que actualmente desarrolla, Karla Tame refiere que en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) desde hace muchos años se han encontrado distintas partículas, siendo el bosón de Higgs la más reciente. Estas requieren teorías que puedan explicar lo encontrado en el experimento, y es ahí justamente donde el trabajo de la Física Teórica de Partículas cobra importancia y se justifica.

“La Física experimentalmente se encuentra en una posición en la que necesita una brújula para saber dónde buscar y caminar hacia una determinada dirección, a partir de los experimentos que se realizan; por ejemplo, en los colisionadores. Mi trabajo entonces consiste en crear modelos que puedan explicar esto y dar regiones en las que el experimento puede buscar por estas nuevas partículas. Específicamente me enfoco en la materia oscura que posiblemente se pueda observar en futuros experimentos con detectores de partículas, programados para el 2024; por eso proponemos teorías que den una explicación a esos fenómenos naturales”.

Cuando se quiere estudiar Física con mucha precisión en cosas experimentales, añadió, se necesita manejar una gran cantidad de datos; por ello incursionó, junto con su asesor, en la técnica de machine learning, un tipo de aprendizaje automático o rama de la inteligencia artificial con el que se diseñan mecanismos para dotar a los sistemas computacionales de capacidad de aprendizaje.

Entre los algoritmos más usuales de machine learning que se utilizan al realizar un análisis multivariable en Física de Altas Energías se encuentran las redes neuronales artificiales, los árboles de decisión y las máquinas de soporte vectorial.

“Esta técnica es muy novedosa, es algo que apenas se está probando, y hay grupos muy fuertes que utilizan esta herramienta para dar límites al manejo de datos”, concluye la investigadora Karla Tame, una mujer amante del arte y la danza, quien reconoce en el quehacer científico un espacio idóneo donde proyectar sus objetivos de vida.

 

viernes, 19 de marzo de 2021

 La inflamación, un factor común en daño neuronal


· Finalizan actividades de la Semana Internacional del Cerebro de la FCQ BUAP

La inflamación en el cerebro puede ayudar a la reorganización de los circuitos neuronales, potenciar la plasticidad y reparación del tejido. Sin embargo, cuando es crónica existe daño sobre el sistema nervioso central, incrementa la actividad de las células de la microglía, desarolla estados de ansiedad y depresión, daño cognitivo y reducción de la plasticidad.

Esta inflamación se presenta cuando se rompe el equilibrio hemostático entre astrocito, neurona, microglía y vaso sanguíneo, que mantiene la funcionalidad del sistema nervioso, informó Eleazar Ramírez Hernández, posdoctorante en el Departamento de Bioquímica, de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En su conferencia “Respuesta inmune en el cerebro”, en el marco de la Semana Internacional del Cerebro, de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, el investigador recalcó que al romperse esta hemostasis se presenta inflamación, como un factor común ante el daño neuronal. Por consiguiente, las estructuras neuronales serán susceptibles a procesos de neurodegeneración.

“Las neuronas serán susceptibles a factores genéticos, agregación de proteínas en ciertas enfermedades neurodegenerativas, a factores ambientales como metales pesados, estrés oxidativo, alteración y modificación de proteínas, disfunción mitocondrial, muerte neuronal e inflamación”.

El egresado del posgrado en Ciencias Químicas de la Máxima Casa de Estudios en Puebla explicó que el sistema nervioso central no sólo está formado por neuronas, sino también por la glía que representa un 90 por ciento de los 300 billones de células neuronales, la cual está conformada por macroglía (integra astrocitos, células ependimarias y oligodendrocitos) y microglía.

“En ese equilibrio los astrocitos van a generar un aporte metabólico a las estructuras neuronales, además de eliminar neurotransmisores dentro del espacio sináptico y proveer del factor transformante beta que ayudará a la diferenciación, sobrevivencia y mantenimiento de estos circuitos neuronales. Mientras que las neuronas contribuyen a la comunicación entre estas y los astrocitos, a través del incremento de elementos del complemento”.

El doctor Eleazar Ramírez Hernández indicó que entender todos y cada uno de estos mecanismos ayudaría a proponer blancos terapéuticos para disminuir la respuesta de inflamación y, por lo tanto, el daño del sistema nervioso central.

Más tarde, en su conferencia “Los cannabinoides en el COVID-19”, el doctor Daniel Limón Pérez de León, investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, dio a conocer que la FDA sólo ha aprobado el remdisivir para el tratamiento contra COVID-19, para pacientes hospitalizados. Así también, esta organización ha autorizado el uso de baricitinib en algunos casos, así como otros medicamentos.

No obstante, una oportunidad terapéutica para esta enfermedad es el uso de cannabinoides, los cuales son útiles en diferentes procesos inflamatorios periféricos.

En el último día de actividades también se presentaron las conferencias “¿Qué papel juega la barrera hematoencefálica en las diferencias entre hombres y mujeres con enfermedad de Alzheimer?”, por la doctora Elvis Y. Cuevas Martínez, del National Center for Toxicological Research-FDA, y “La endocrinología y el COVID-19”, por el doctor Victorino Alatriste Bueno, de la FCQ, entre otras.

 

BUAP publica convocatoria de programa de becas que aseguren conclusión de estudios


· Para mejorar las condiciones que aseguren la permanencia y conclusión de estudios de las y los alumnos de los niveles medio superior y superior

A través de la Dirección de Administración Escolar (DAE), la BUAP publicó la convocatoria del programa de becas de Excelencia, Académica, Socioeconómica y de Talento universitario-artístico, cuyo objetivo es brindar apoyos para mejorar las condiciones que aseguren la permanencia y conclusión de estudios de la comunidad estudiantil.

Para obtener estas becas, las y los aspirantes requieren estar inscritos en el periodo escolar 2020-2021 o Primavera 2021, ya sea para el nivel medio superior o para los de licenciatura o Técnico Superior Universitario, en las modalidades escolarizado o semiescolarizado.

Además de cubrir los requisitos establecidos por cada tipo de beca, los estudiantes no podrán ser beneficiados si ya lo son con otra beca o apoyo institucional, cuando este se reciba por un periodo mayor a un mes, o bien con otra otorgada por algún organismo público o privado. Además, si han sido sancionados por alguna autoridad universitaria competente, o haya incumplido con la legislación universitaria. 

En cuanto al procedimiento, se deberá abrir la página www.becas.buap.mx, para ingresar la solicitud al Sistema de Registro de Becas de la BUAP, a partir del 18 de marzo y hasta las 17 horas del 25 de marzo de 2021.

Las becas de esta convocatoria son de: Excelencia, cuyo promedio mínimo del estudiante debe ser de 9.5, consiste en un apoyo económico de 5 mil 500 pesos; Académica, promedio de 9 de calificación, apoyo económico de 4 mil pesos; Socioeconómica, promedio de 8, está dirigida a población vulnerable y el apoyo brindado es de 4 mil pesos; y Talento universitario-artístico, promedio 8, y el apoyo es de 4 mil pesos. Estas sumas se otorgarán durante el periodo de enero a mayo de 2021.

Los resultados se darán a conocer el próximo 12 de abril, a través de la página de Becas BUAP. En caso de tener alguna duda o para mayor información, escribir a la página de Facebook: https://www.facebook.com/becasbuap/  

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

 El Alzheimer reduce en un tercio el tamaño del cerebro


· Comparte Facultad de Ciencias Químicas investigaciones y cuidados para la salud en la Semana Internacional del Cerebro 2021

A nivel mundial hay alrededor de 50 millones de personas con demencia, de las cuales dos de cada tres tienen su origen en el Alzheimer. Para el año 2050 se calcula que habrá 131 millones de personas con dicha enfermedad, la cual reduce hasta en un tercio el tamaño del cerebro y genera alteración en las células nerviosas que procesan la información neurológica.

A pesar de esta reducción pueden no existir cambios cognitivos. El deterioro se observa 20 años después de presentar síntomas, ya que durante este lapso el cerebro compensó el daño, así lo dio a conocer el doctor Agenor Limón, investigador de la University of Texas Medical Branch (UTMB), en Galveston, Texas, al participar en la Semana Internacional del Cerebro 2021, organizada por la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ).

“Los daños al cerebro son continuamente compensados por plasticidad y reorganización del cerebro. Con el paso de los años, disminuye la densidad de la corteza cerebral, por lo que se puede perder un tercio de la corteza y puede no existir un cambio. Además, una persona puede perder la mitad del cerebro en una cirugía y con rehabilitación se le ayuda a contrarrestar el daño cognitivo”.

El egresado de la BUAP indicó que los primeros sitios afectados por la enfermedad de Alzheimer son las zonas asociadas con la memoria, como el hipocampo y la corteza temporal medial. Después el daño se extiende hacia las partes frontales y posteriormente avanza hacia las partes occipitales. “En el Alzheimer uno de los primeros síntomas es la memoria, porque los centros de memoria son los primeros que empiezan a ser afectados”.

El doctor Agenor Limón, adscrito al Mitchell Center for Neurodegenerative Diseases, del Departamento de Neurología, refirió que existen ciertos individuos que presentan toda la patología de Alzheimer, pero no muestran neurodegeneración y se mantienen cognitivamente intactos, a pesar de la presencia abundante de placas y marañas consistentes con la enfermedad.

 Alzheimer, un problema de salud pública

Al participar en la Semana Internacional del Cerebro 2021, la doctora María del Carmen Cárdenas Aguayo, de la UNAM, dio a conocer que uno de cada tres adultos mayores muere de Alzheimer u otro tipo de demencia, lo que ha colocado a esta enfermedad como un problema de salud pública en el siglo XXI, debido además a su crecimiento exponencial: en Estados Unidos, la población con Alzheimer pasó de 5 millones a 6 millones en tan sólo un año.

El Alzheimer es una enfermedad que si bien fue descrita hace más de un siglo, a la fecha no tiene tratamiento ni cura. Se trata del tipo de demencia más común en el adulto mayor: representa entre 60 y 70 por ciento del total de estos casos, cuyos cuidados a pacientes en Estados Unidos representaron 355 billones de pesos, de acuerdo con el informe más reciente.

Durante la actual pandemia por COVID-19, la demencia tipo Alzheimer se ha incrementado en 16 por ciento, y quienes padecen esta enfermedad tienen el doble de probabilidades de contagiarse del virus y morir por esta causa, afirmó la investigadora, durante su conferencia “Búsqueda de biomarcadores para la enfermedad de Alzheimer”.

La doctora Cárdenas Aguayo despejó la idea de que el Alzheimer es una enfermedad de la población anglosajona: los registros actuales señalan un crecimiento en América Latina, donde se calcula que hacia el 2030 habrá 10 millones de personas con demencia –dos terceras partes de esta enfermedad tiene su origen en el Alzheimer.

En el primer día de actividades de la Semana Internacional del Cerebro, otra de las ponencias dictadas estuvo a cargo de la doctora Lilia Cedillo Ramírez, titular del Centro de Detección Biomolecular, quien compartió los avances en la detección del COVID-19, donde tras su experiencia liderando el servicio que ofrece la BUAP para la realización de pruebas PCR a la comunidad univerisitaria y a la sociedad en general, destacó datos que apoyan el tratamiento de dicha enfermedad con el fin de cuidar la salud de las y los poblanos, donde un

Por su parte, Gerardo Santos López, doctor en Genética y Biología Molecular por el Cinvestav del IPN, hoy investigador del Centro de Investigaciones Biomédicas de Oriente, impartió la conferencia “Las nuevas variantes de SARS-COV-2”, en la cual explicó la capacidad de mutación alta que tienen los virus ARN, debido a que este no posee la capacidad de corregir errores. Entre los tipos de mutación que presentan se encuentran eliminación de segmentos en la cadena genética, o bien inserción o sustitución.

Estos cambios genéticos, dijo, el también nivel II del Sistema Nacional de Investigadores, dan lugar a cambios antigénicos y cambios funcionales. En el caso de las nuevas variantes que hoy circulan en México, señaló que al parecer siguen produciendo la misma enfermedad, aunque es posible que algunas puedan reinfectar porque escapan a la respuesta inmune generada por la vacuna.

El programa continuó con otras confrenecias como COVID-19 y manifestaciones cognitivas, a cargo de la doctora Berenice Silva Gómez; “Las emociones; antes y en el COVID-19" de la doctora Isabel Martínez García; y sobre el “Mecanismo de inhibición de los canales de calcio CaV3.3”, por parte de doctor José Manuel Pérez Aguilar, todos integrantes de la Facultad de Ciencias Químicas.

Las actividades de la Semana Internacional del Cerebro concluyen este miércoles 17 de marzo. La programación y conferencias se pueden consultar en Facebook: Semana Internacional del Cerebro 2021, FCQ-BUAP (https://www.facebook.com/Semana-Internacional-del-Cerebro-2021-Fcq-Buap-884734464958664).

 

martes, 16 de marzo de 2021

 Mis logros son resultado de la educación que he recibido: Mariana Rosas Olvera


 Actualmente es monitora de ensayos clínicos para la farmacéutica internacional Amgen, en Francia

Autonomía, capacidad de reflexión, prácticas en laboratorio y el deseo de seguir adelante, son elementos que la BUAP brindó a la doctora Mariana Rosas Olvera, quien actualmente se desempeña como monitor de ensayos clínicos para la farmacéutica internacional Amgen, una profesión cada vez más demandada y valorada en muchos países.

“Mi formación en la BUAP fue muy buena. Sinceramente, todos los logros que he tenido son resultado de la educación que he recibido”, destaca la egresada de la Licenciatura en Biomedicina y de la Maestría en Microbiología de esta Casa de Estudios, a la cual ingresó desde el nivel medio superior.

Mientras cursaba su doctorado en la Universidad de Montpellier, en Francia, sobresalió entre el resto de sus compañeros. “Me dijeron algo en el primer año que no olvido: Sigue trabajando como hasta ahora porque eres diferente de tus compañeros y así lograrás muy rápido tus objetivos. El compromiso y la responsabilidad los aprendí desde la licenciatura. Si queremos llegar a cumplir un objetivo hay que formarse y trabajar. No se te van a dar las cosas gratis”.

En ese entonces, su trabajo era estudiar Mycobacterium tuberculosis, el agente patógeno de la tuberculosis -en específico, la cepa BCG-, salmonella y E. coli, con el fin de buscar nuevas terapias antibacterianas para disminuir infecciones, ya que la Organización Mundial de la Salud alertó sobre la falta de antibióticos para tratar enfermedades bacterianas, pues estas crearon resistencia a los medicamentos actuales.

“Mi labor consistía en buscar en las bacterias qué es lo que podría atacarlas. Se trata de ciencia básica; es decir, desarrollar el concepto, ver su funcionamiento y cómo mejorar este proceso, para pasar al modelo animal”.

Actualmente, la doctora Mariana Rosas Olvera es monitor de ensayos clínicos en la farmacéutica Amgen. Su tarea consiste en acudir a los hospitales y clínicas ubicados al norte, sur y este de Francia para asegurar que un ensayo clínico se realice de acuerdo con el protocolo diseñado, respetando plazos, seguridad, inclusión de pacientes y medición de métricas específicas, entre otros aspectos. “Se trata de velar por la seguridad de los pacientes en los ensayos clínicos, verificar que los efectos adversos sean notificados, las visitas clínicas se realicen conforme al protocolo y los médicos lleven a cabo su trabajo”.

De esta manera, desde hace casi un año y medio supervisa medicamentos comerciales y en proceso en las áreas de oncología, cardiología, oftalmología y recientemente pediatría. “Monitoreo que un medicamento a punto de salir al mercado sea seguro y aquellos ya disponibles lo sigan siendo”.

 

Orgullosamente BUAP

Mariana nunca se imaginó ser científica. A la fecha es autora de cuatro artículos indizados. Confiesa que el inicio de la carrera en Biomedicina fue difícil, “me encantaban las materias de Medicina y cuando tuvimos que cambiar al laboratorio me sentía un poco encerrada. Después de un semestre, al ver que los experimentos tenían una finalidad empecé a sentirme tranquila y serena. Es a partir de ahí que comencé a amar el laboratorio”.

Posteriormente, cursó la Maestría en Microbiología en el Instituto de Ciencias (ICUAP). Bajo la dirección de la doctora Lilia Cedillo Ramírez, incursionó en el estudio de infecciones respiratorias humanas. Su protocolo de investigación fue el análisis de micoplasma en pacientes con enfermedades respiratorias; además de indagar en el tipo de bacteria, su resistencia y demás características, así como conocer el tipo de población infectada.

“Gracias a la formación que tuve en la preparatoria fue mucho más fácil, porque allí aprendí a tomar y estudiar muestras de sangre y exudados”. En el último año de preparatoria acudió una vez por la semana durante seis meses al Hospital Universitario de Puebla, como si fuera interna, lo que le permitió acercarse a la Medicina y confirmar su vocación.

Mientras desarrollaba su tesis de maestría colaboró durante un año en el Centro de Detección Biomolecular, con la maestra Cristina Lara, experiencia que le permitió aprender técnicas como la secuenciación y, sobre todo, a tratar al paciente.

En el posgrado realizó un intercambio de tres meses en el laboratorio del doctor Alain Blanchard, en la Universidad de Burdeos, en Francia. De ahí, surgió su interés por trabajar en el laboratorio francés y decidió aprender dicho idioma. Justo cuando inició sus clases, en una plática se enteró de becas para estudiar en el país galo. “Fue la oportunidad casi divina, porque acababa de entrar y la convocatoria cerraba dos semanas después”.

Sin pensarlo demasiado, Mariana envió su currículo a los diferentes laboratorios de Francia y fue aceptada para realizar estudios de doctorado en la Universidad de Montpellier. Sin embargo, tenía que entregar el certificado de estudios en lengua francesa, en el nivel B2, en ocho meses y solamente tenía una oportunidad para acreditarlo. El reto fue aprender francés.

Con seis meses de retraso se incorporó a la Universidad de Montpellier. “Cuando llegué a estudiar allí, mi jefa me dijo que era bastante autónoma para trabajar, eso le había impresionado. Le comenté que en mi universidad trabajamos en el laboratorio desde la licenciatura”.

Esa autonomía científica le permitió publicar su primer artículo en un año, el segundo en coautoría a los cuatro meses y el tercero cuando ya había presentado su tesis. “Todo lo que he hecho ha sido parte de un desarrollo, sin darme cuenta he utilizado todo lo aprendido”. Por ello, la doctora Mariana Rosas Olvera se define orgullosamente BUAP.

Desde su casa en la ciudad de Montpellier, al sur de Francia y a tan sólo 11 kilómetros del Mar Mediterráneo, indica que sus planes son continuar en el área industrial y desarrollarse como jefa de proyecto. “El contacto con los pacientes me gusta. Creo que en este camino puedo lograr mis objetivos: saber qué pasa con los humanos y seguir desarrollando ciencia básica”.

 

 

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